Literatura infantil y juvenil – Juan Cervera – Literatura y poesia para niños

LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

  1. El concepto de literatura infantil según Juan Cervera (1989)

Cree que el concepto de literatura infantil ha de tener un papel integrador y selectivo, y concreta que en la literatura infantil “se integran todas las manifestaciones y actividades que tienen como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen al niño”. Pone así énfasis en el receptor. El adulto puede destinarle la obra, pero es el niño quien tiene la última palabra.

  1. Fases en la consideración literaria de la literatura infantil (hasta 1970- a partir de los 70):
  • Hasta 1970, los estudios de libros infantiles han tendido a definirse constantemente por oposición respecto de las características de la literatura de adultos. Al principio la polémica se centró simplemente en la posibilidad de otorgar carta a la naturaleza literaria a los textos dirigidos a niños y niñas en la creencia de que la edad no era criterio de diferenciación y de que la literatura infantil era la acomodación poco valiosa de la creaciones adultas a la mentalidad y experiencia insuficientes de la infancia. En la década de los sesenta, y bajo la influencia de los estudios de los estructuralistas que caracteriza a los textos literarios por su literalidad, se consideró a la literatura infantil como un texto literario menor.

  • La polémica a partir de los setenta estuvo en si la literatura infantil tenía que estar configurada por obras de reconocida calidad literaria, o bien por las que producían mayor disfrute entre los lectores y obtenían por tanto mayor éxito entre ellos. Una gran parte de los autores que defendían la existencia de libros infantiles aceptaban sin advertir la argumentación contraria cuando respondían a otro antiguo problema: el de qué criterios hay que tener en cuenta para la crítica y valoración de los libros infantiles y juveniles. Unos autores, sintiéndose legitimados por su propia cultura adulta, se aplicaron a establecer una jerarquía literaria y un corpus canónico de los mejores libros, a partir de criterios idénticos a los de la literatura adulta. Otros reaccionaron virulentamente, y atendieron primordialmente al éxito de los libros entre sus destinatarios infantiles y adolescentes, reivindicando pues, una valoración a partir de la experiencia de los libros que gustan más a los niños y las niñas.

 

El enfrentamiento entre las dos tendencias obedecía a una contradicción fundamental de la LI: los libros son escritos, comparados y valorados por los adultos.

  1. Diferencias entre la tesis liberal y la tesis dirigista:

Esta diferencia la realizo Juan Cervera.

  • Los defensores de la Tesis Liberal propugnan una interacción total y absoluta de la literatura infantil en la literatura general, y una libertad absoluta por parte de los niños para elegir sus lecturas. Solo admiten la distinción entre buena y mala literatura y, en algunos casos, atacan ciertos aspectos de la literatura infantil que han merecido el desprecio de las críticas.
  • Por el contrario, los defensores de la Tesis Dirigista defienden la especificad de una literatura infantil, la necesidad del papel mediador del adulto.

[Tesis Liberal: el niño como receptor dice que obras son buenas]

[Tesis Dirigista: el autor adulto adapta las obras para los niños según el vea mejor]

  1. Cinco certezas a cerca de lo que no es literatura infantil y juvenil:

 

  • Literatura infantil y juvenil no es lo mismo que libros para niños: no todos los libros para niños son literatura. Hay muchos libros para niños, necesarios y maravillosos, que no son literatura: los imaginarios, los divulgativos, los libros juego…
  • Literatura infantil y juvenil no es lo mismo que literatura light: no es una literatura sin palabras complicadas, sin elaboración del lenguaje, sin temas difíciles o sin complicaciones. Es literatura que sabe hacer suyas las posibilidades de expresión y comprensión del niño o del joven, sus maneras de interpretar la realidad y el mundo, su modo de estar en las cosas que pasan y que le pasan.
  • Literatura infantil y juvenil no es lo mismo que literatura con protagonista niño o joven: es verdad que a veces la presencia de un niño o un joven determinada edad permite más rápidamente la identificación por parte del lector, pero es solo eso: una herramienta que puede ser facilitadora. Lo importante es que la literatura conecte con las inquietudes, las necesidades y los anhelos de niños y jóvenes.
  • Literatura infantil y juvenil no es lo mismo que pedagogía: la literatura infantil no es una píldora pedagógica envuelta en un papel de letras, sino literatura, es decir, mundo transformado en lenguaje.
  • Literatura infantil y juvenil no es la que se escribe para niños: sino la que los niños hacen suya. Hay libros que no se escribieron para niños, pero que los niños de diversas generaciones se han apropiado.

 

  1. La estética de la recepción y la literatura infantil:

 

Entendemos a la recepción estética como un enfoque que se centra en la lectura de la obra literaria y en su relación con el lector. El tema de la recepción estética tiene su fuerte en los modos y los resultados del encuentro de una obra y su lector.

 

  1. Los dos grandes grupos que se diferencian en el corpus textual de la LIyJ:

 

  • La literatura no creada para los niños, pero que ellos han hecho suya. Es la literatura llamada “ganada”, “recuperada”, y en definitiva la “adoptada” por los niños. Son las creaciones que no nacieron para ellos, pero que a lo largo del tiempo, se han apropiado. Aquí se incluyen en primera fila los cuentos populares tradicionales y la poesía folclórica, también el mundo de las fabulas y muchas novelas, especialmente de aventuras. Es el caso de los cuentos recogidos por Perrault, los Hermanos Grimm o Afanasiev; las nanas, las coplas, adivinanzas, retahílas, canciones de juego…que forman el repertorio folclórico del pueblo; las múltiples versiones que se han hecho de relatos aventureros: La isla del tesoro, El libro de la selva, Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver y casi la obra completa de Julio Verne, Emilio Salgari, Jack London o Melville.

 

  • La literatura creada para los niños, dedicada expresamente a ellos bajo la forma de, cuentos, novelas, poemas, obras de teatro, historietas, libros de imágenes. En su intento de adecuación al niño los adultos, durante muchos años, le han ofrecido literatura bajo el viejo lema de Comenius de “instruir deleitando” y la finalidad didáctica de prepararle como hombre del mañana. Esos libros aburridos y fastidiosos no perduran. En cambio permanecen relatos muy antiguos y nacidos de la imaginación porque el niño siempre ha sabido defenderse de las lecturas edificantes. El patito feo, Las aventuras de Pinocho, Alicia en el país de las maravillas, Las aventuras de Guillermo y Peter Pan. Y todos los autores actuales que crean una literatura basada en lo que el niño es y no en lo que se pretende que sea, dirigida a darle placer y respuesta a su problemática vital. Se editan con regularidad catálogos y guías bibliográficas que seleccionan las mejores obras de la cuantiosa producción actual.
  1. Haz un esquema de los géneros literarios:

 

GÉNEROS LITERARIOS
POESÍA TEATRO NARRATIVA ENSAYO ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS COMICS
ÉPICA LÍRICA DOCTRINAL Tragedia

 

Comedia

 

Drama

Novela El autor reflexiona sobre un tema. Extensión no muy extensa en prosa sobre un tema perteneciente a algunas de las ramas del saber. El periodista trata de transformar la realidad cotidiana en objeto de expresión estética. El autor expone su pensamiento sobre cualquier tema de actualidad. Más breve que el ensayo. Género que combina la imagen y la palabra, ayudando a visualizar la historia que está narrando.
Epopeya Himno Epístola Mito
Poema Épico Oda Fábula Leyenda
Cantar de Gesta Elegía Auto Sacramental

 

Entremés

 

Sainete

Apólogo
Romance Égloga Cuento
Canción
Sátira Ópera

 

Opereta

 

Zarzuela

Madrigal
Epigrama

 

  1. Géneros literarios en poesía:

 

  • Poesía: obra escrita en verso o en prosa poética. Hoy se entiende por obra poética lo que tradicionalmente era la épica: composiciones sujetas, por lo general, al artificio del ritmo verbal, métrica, a la composición en verso o la escrita en prosa lírica.

 

ÉPICA
Epopeya poema extenso de la Antigüedad que narra en tono elogioso las hazañas reales o maravillosas de un héroe. La Ilíada
Poema Épico a imitación de las epopeyas, los autores compusieron largos poemas exaltando una gesta nacional o personal.
Cantar de Gesta en la Edad Media se compusieron poemas épicos de transmisión oral destinados a ensalzar las hazañas de un héroe local o nacional. En Cantar del Mío Cid
Romance es un poema breve que en sus orígenes resumía partes relevantes de los cantares de gesta. El romance se ha cultivado hasta nuestra época.

 

 

LÍRICA
Himno destinado al canto coral, es una composición solemne que expresa sentimientos colectivos. Novena Sinfonía de Beethoven.
Oda composición poética del género lírico, que admite asuntos muy diversos y muy diferentes tonos y formas y se divide frecuentemente en estrofas o partes iguales.
Elegía expresa sentimientos de dolor causados por una muerte o por cualquier calamidad.
Égloga presenta temas amorosos en un ambiente bucólico, en el que suelen ser protagonistas pastores y pastoras idealizados.
Canción era un poema amoroso de origen trovadoresco, que terminaba con una estrofa breve o envío aludiendo al propio tema.
Sátira vicios, defectos, fallos individuales o sociales son censurados en forma breve y humorística. Quevedo
Madrigal poema breve de tema amoroso.
Epigrama una idea ingeniosa, muchas veces sátira, que se recoge en un poema brevísimo.

 

 

POESÍA DOCTRINAL
Epístola frecuentemente con planteamiento de carta, haciendo evidente el destinatario, el autor aborda en un poema extenso un tema doctrinal, filosófico, moral o satírico.
Fábula en figura de animales se personifican conductas humanas mediante anécdotas que terminan siempre en una moraleja.

 

  1. Géneros literarios en teatro:

 

  • Teatro: escenifica un acontecimiento real o inventado. Antes era clasificado como dramática, el espectador ve representada la historia por actores. El género dramático comprende aquellas obras literarias destinadas a ser representadas antes un público. Las obras dramáticas pueden estar escritas en verso o en prosa. El recurso fundamental del género dramático es el dialogo que entablan los personajes en distintas circunstancias del desarrollo de la acción.

 

 

DRMÁTICA
Tragedia el héroe sostiene una lucha con el destino, ante el cual inexorablemente sucumbe.
Comedia conflictos, inseguridades y situaciones equívocas de la vida cotidiana se resuelven en un ambiente desenfadado.
Drama presenta un conflicto doloroso, como en la tragedia, que conmueve y dicta la acción de los personajes, pero estos se muestran más humanos y cotidianos que el héroe trágico.

 

 

 

 

  1. Géneros literarios en narrativa:

 

  • Narrativa: podemos decir que al género narrativo pertenecen las obras en las que se relatan acontecimientos reales o ficticios. El género narrativo cuenta con ciertos elementos característicos. Relatos en prosa, cuentan historias reales o ficticias. Si se trata de un hecho real se haba de historia y si se refiere a un hecho inventado hablamos de cuentos.

 

 

NARRATIVA
Novela relato extenso de una acción fingida en todo o en parte, en el cual se describen ambientes, se narran hechos y se analizan las conductas y los sentimientos de los personajes.
Mito relato que explica un hecho acaecido en un mundo anterior al nuestro. Los protagonistas de los mitos son dioses, semidioses o héroes, y los temas que tratan sirven para decir que el origen del mundo se debe a la intervención de seres sagrados.
Leyenda a partir de un hecho histórico o seudo histórico, se construye un relato de ficción en el que predomina la expresión de lo maravilloso. Es un relato que explica un hecho extraordinario ligado al sistema de creencias de la comunidad que las cuenta. La leyenda tiene apariencia de realidad, por lo tanto es creíble. A menudo las leyendas expresan el temor humano ante lo que les es desconocido o sobre determinados peligros que pueden amenazar de forma previsible su vida.
Apólogo cuento que transmite códigos de conducta y normas morales, igual que la fábula termina siempre con una moraleja.
Cuento Relato breve y condensado de una ficción fingida en todo o en parte. Aparece en todas las civilizaciones que esta forma la expresión responde a unas necesidades del ser humano. La duración no excesiva es una de sus características. Los cuentos son una antiquísima forma de literatura popular de transmisión oral que continua viva en la sociedad, su comunicación supone la activación de aspectos emocionales y fantásticos.

 

 

POESÍA PARA NIÑOS

 

  1. Características de la poesía para niños:

 

La auténtica poesía para niños no es una poesía fácil, llena de cursilerías y didactismos, sino esencialmente poesía. Reducir la vivencia poética a una enumeración de virtudes, exaltación patriótica o enseñanza de temas escolares es desvirtuar la esencia poética, convertida, como nos dice Gabriela Mistral, “en un absurdo, que podríamos llamar balbuceos de docentes”.

 

El buen gusto de los niños hacia la poesía se forma paso a paso, si tienen reiteradas experiencias con buena poesía. Esto presupone que somos los adultos quienes debemos conocer primero cual es la buena poesía para los niños y, en consecuencia, distinguir las características que deben reunir dicha poesía.

 

He aquí algunas de ellas:

 

  • Musicalidad: el ritmo y la melodía son fuentes primarias de satisfacción en el niño. Un buen poema infantil deberá contar por lo tanto con ritmo y rima fluida, es decir, con una armoniosa distribución de sonidos y acentos que se sucedan en un tiempo exacto, sonoridad cadenciada que esté cercana al canto. En los primeros contactos con la poesía se deben priorizar los poemas rimados a los de versos libres. El estribillo, palabras o frases que se repiten, así como la aliteración, juego sonoro de palabras, son también elementos fónicos de esta característica.

 

  • Brevedad: la brevedad en su desarrollo es otra característica de la poesía infantil. Paulatinamente se les ira presentando a los niños poemas que cuenten con un mayor número de versos. NO obstante es interesante señalar que aun cuando se trate de un poema relativamente largo, el niño lo disfruta con frecuencia siempre que el poema desarrolle una anécdota, es decir, que sea una suerte de cuento en verso.

 

 

  • Sencillez: aunque la poesía tiende a suscitar una respuesta emocional, se crea entorno a ciertas ideas que el niño debe comprender. En este sentido, el contenido del poema debe ser sencillo, de ningún modo vulgar, que infunda en la experiencia cotidiana del niño un sentido nuevo, revelador, ya sea movilizando su imaginación, divirtiéndolo o asombrándolo. Debe haber alguna base común entre las vivencias del niño y las comprendidas en el poema.

 

  • Estética Literaria: los niños captan primero el matiz afectivo de las palabras y luego su significado. El valor de toda poesía radica en sugerir, en despertar, en provocar una respuesta emocional, no apelando únicamente al significado literal aunque éste también sea importante. Es por ello que las palabras de un buen poema infantil han de ser connotativas, sensorialmente ricas en imágenes, expresivas, precisas en su definición, vigorosas. Han de hablar a los sentidos y estimular la imaginación, ya sea para provocar la risa del niño, su sorpresa o su simpatía.

Un poema como éste de María Elena Walsh tal vez no contenga ninguna enseñanza, pero tiene belleza.

 

  1. Manifestaciones de la tendencia de la fantasía en la narrativa actual infantil y juvenil:

Creación artística de mundos imaginarios posibles poblados por seres irreales que adquieren una existencia de ficción. Las obras pueden seguir modelos de ficción verosímil, mímesis realista, porque se comprenden con la lógica del mundo real, o de ficción no verosímil, los relatos cuyas instrucciones no se comprenden con estas leyes, no están sujetos, por ejemplo, a las leyes físicas del espacio y del tiempo. Existen dentro de ella en la actual narrativa infantil muchas manifestaciones. Vamos a distinguir las siguientes corrientes:

 

  • Reescritura Actual del Cuento Maravilloso Tradicional: este tipo de cuento fantástico popular que, transmitido de generación en generación, se ha hecho ya clásico de la literatura infantil, sigue suscitando interés y se escribe de nuevo una y otra vez. Cada nueva escritura, de igual modo que a lo largo de los tiempos ha ocurrido en la transmisión oral, supone una alteración de la fuente anterior, constituye una nueva versión y, en muchos casos, una burda falsificación. Después de muchos años de mutilación y edulcoración de estos cuentos tradicionales, la línea que parece imponerse en la actualidad, con diferentes matices, es la del respeto fiel a la historia original. En la ingente tarea de recuperación folclórica, destaca la labor de Antonio Rodríguez Almodóvar y sus Cuentos de la media lunita y la de la editorial Anaya en su magnífica colección Laurín. La gran escritora Ana M. ª Matute toma un cuento maravilloso, el de la Bella Durmiente en la versión de los Hermanos Grimm, y lo vuelve a contar para los niños de hoy sin censuras morales ni recortes a los aspectos truculentos de este relato en El verdadero final de la Bella Durmiente.

 

  • Cuento Maravilloso Actual: son historias que esencialmente poseen la estructura y significado existencial del cuento maravilloso tradicional: aventura iniciática, fechoría que se repara, pruebas difíciles, victoria y final feliz. Los narradores actuales retoman el mundo de los cuentos antiguos, sus escenarios y personajes mágicos y sus temas universales y los acercan a los niños y niñas de hoy con un estilo cercano a su sensibilidad. Una interesante muestra es la magnífica edición de Dos cuentos maravillosos: El castillo de las tres murallas y El pastel del diablo de Carmen Martín Gaite, ilustrado por Mabel Piérola. Basado en el cuento de la Cenicienta, Los zapatos de Murano de Miguel Fernández Pacheco, en el que existe un mayor distanciamiento del ambiente y el tono tradicional, incluso algunas alusiones escépticas a los elementos más utópicos del cuento mágico, como el triunfo final del verdadero amor y de la justicia.

 

 

  • Cuento Infantil Moderno: los relatos cortos creados por los autores actuales abordan las más variadas temáticas y combinan múltiples procedimientos estilísticos, junto a presentaciones formales muy novedosas. Se dirigen fundamentalmente a los primeros lectores y a las sucesivas edades hasta llegar a la adolescencia. El tratamiento fantástico de la realidad se combina mucho con el uso del juego, el humor, la ironía, la poesía. La herramienta del humor es tal vez hoy la principal forma de dirigirse a este público, mediante la parodia, la transgresión y la sorpresa de efectos visuales. Es muy frecuente la presencia de personajes tradicionales (brujas, dragones, monstruos) que se actualizan y se distorsionan con un propósito desmitificador.

 

Podemos establecer en el cuento infantil moderno dos importantes variantes: el álbum y el cuento ilustrado.

 

El álbum es una fusión de dos códigos para contar una historia: el visual y el textual. Imágenes y texto se combinan en una unidad de sentido, las ilustraciones tienen un papel y una presencia fundamental y el formato es de gran tamaño. También existen, como sabemos, álbumes sin texto, pero no corresponde tratarlos aquí puesto que hablamos exclusivamente del género narrativo.

El cuento ilustrado se basa principalmente para la narración de la historia en el texto, el cual está muy bien acompañado de imágenes que lo completan y adornan.

 

Muestra de álbumes de fantasía moderna:

Munia y la luna de Asun Balzola. Relato con evocaciones poéticas que habla de la fascinación de la luna y de los sentimientos de la niña protagonista. Las acuarelas de tonos pálidos, con pocas líneas y grandes espacios subrayan los dibujos limpios y sugerentes.

El guardián del olvido de Joan Manuel Gisbert con ilustraciones de Alfonso Ruano. El relato de uno de los más prolíficos y reconocidos escritores actuales cuenta una historia llena de misterio sobre el valor de los objetos perdidos que se complementa de modo perfecto con unas ilustraciones que captan las emociones que despierta el relato.

 

Muestra de cuentos ilustrados en un tono serio y poético:

La roca de Carme Solé. Una pastorcilla coge gran cariño a una roca, le parece que está viva. Cuando desaparece del lugar va en su busca y termina por encontrarla en el taller de un escultor que sabrá sacar a la roca su secreto. Las ilustraciones de la misma autora usan colores matizados y logran rostros muy expresivos. La composición de las escenas está muy cuidada.

Cuando Lía dibujó el mundo de Viví Escrivá. La niña protagonista, única superviviente de una guerra, contempla el mundo devastado y sin luz tras el desastre. Sus lágrimas forman un río que hace brotar de nuevo los árboles, las flores, los frutos… Se pone a dibujar colores, animales y niños que van iluminando de nuevo el mundo, aunque éste ya no volverá a ser el mismo.

Con grandes dosis de humor son:

La rosa de san Jorge de Joles Senell con ilustraciones de Roser Capdevila. Dos países muy pequeños y muy parecidos, Tresmenoscuarto y Nosonlastrés, viven en paz hasta que la ambición de un consejero de la reina utiliza la guerra entre ambos para sus fines. La paz se impone tras divertidas peripecias gracias a la lógica, el sentido común y el amor. Es una historia en la que el humor de las situaciones se refuerza con el del lenguaje, los guiños cómplices al lector y las expresivas ilustraciones centradas en las figuras y rostros de los personajes.

Shola y los leones de Bernardo Atxaga. La perrita Shola cuando oye hablar de lo fuertes, poderosos y nobles que son los leones, empieza a comportarse como tal. No quiere ir de paseo, camina lentamente con el cuello estirado e intenta adecuar su imagen y su conducta a su nueva personalidad. No acepta comida de perro y sale a cazar al parque. Ante el reclamo del hambre, volverá al hogar y admitirá que estaba en un error. Es una graciosa parábola que le dice al niño, sin hacerlo explícito, que cada especie tiene sus valores y que es importante aceptarnos a nosotros mismos.

 

  • Relato Fantástico Moderno: Creación de mundos irreales por medio de la imaginación. A veces, tratamiento fantástico de la cotidianeidad o realismo mágico, es decir, inclusión del elemento fantástico en la narración como un componente más de la realidad diaria, por lo tanto, integrable y modificable debido a la acción de las personas. Bien cercano tenemos el magnífico precedente del escritor checo más universal, Franz Kafka.

 

Pertenece a esta corriente de fantasía moderna:

Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite. Una niña neoyorquina encuentra su mayor diversión en la visita a una abuela «políticamente incorrecta» que bebe y fuma sin inhibiciones y es una empedernida jugadora de bingo. En su casa conoce otros singulares personajes de nombres muy alusivos, como el confitero Mr. Wolf o la anciana Miss Lunatic, una mujer que por el día se oculta en la estatua de la Libertad y por la noche sale a remediar las desgracias. La escritora salmantina crea una nueva Caperucita para lectores de todas las edades cuyo mensaje de fondo es la defensa de la libertad.

 

Otros relatos fantásticos interesantes son: El misterio de la isla de Tökland de Joan Manuel Gisbert, La guía fantástica de Joles Senell y Mi amigo el unicornio de Martínez Menchén. Y un tema novedoso en esta corriente que merece destacarse es el juego metaliterario con los propios libros como elementos fundamentales de la narración: No soy un libro. Los trenes del verano de José Mª Merino y El pequeño libro que aún no tenía nombre de José Antonio Millán.

 

 

  • Historias Disparatadas y Sin Sentido: se basan en un continuo juego con el lenguaje para sacarle todas sus paradojas y ofrecer situaciones con toques surrealistas o absurdos. Los niños juegan espontáneamente al humor del «sin sentido», es una forma de diversión y de huida de los corsés de la vida cotidiana.

Guillermina GGGRRRR… de Miquel Obiols, ilustraciones de Marta Balaguer, cuenta un día muy especial de la vida de esta niña de nueve años. Un día tan gggrrr que resulta difícil de soportar porque su hermana tiene aspecto de cabra, su padre de gallo y la maestra de rana. Y ella misma ya no es una niña sino un horrible monstruo peludo, una bruja, un demonio. Menos mal que al día siguiente todo vuelve a la normalidad.

Otros títulos representativos: Marcelo Crecepelo de Fernando Lalana y La cebra Camila de Marisa Núñez, ilustraciones de Óscar Villán.

 

 

  • Relato de Ciencia-ficción: presenta a través de la fantasía la realidad literaria de un imaginario futuro de la humanidad. Un antecedente popular se halla en las novelas juveniles de Julio Verne y son clásicos del género Isaac Asimov, Aldous Huxley, John Christopher o H.G. Wells. La ciencia-ficción obedece a nuestra innata curiosidad y a nuestro afán por imaginarnos cómo será el mañana. Constituye un testimonio de creación y de juego con la alquimia de la fantasía. En buena parte es intuición del futuro y así la ciencia-ficción de ayer ha sido en gran medida la realidad de hoy: aviones, naves espaciales, llegada a la luna, robots, etc.

Una muestra de nuestra narrativa reciente es El maestro y el robot de José Antonio del Cañizo. La apresurada construcción de una escuela supermoderna y el relevo del viejo y campechano maestro por un fascinante robot dan pie a un relato de «fantasía comprometida» como el mismo autor la define. Una perspectiva que aborda desde la fantasía cuestiones propias de la corriente realista como el afán de modernidad llevado al absurdo, la soledad de los ancianos, las guerras o la contaminación del medio ambiente. Descripciones muy visuales y un lenguaje literario cuidado y preciso.

 

 

 

  1. Manifestaciones de la tendencia del realismo en la narrativa actual infantil y juvenil:

 

Creación de un mundo que se refiere o se vincula a la realidad y que está dentro de las leyes de la naturaleza y de la sociedad. Mediante el lenguaje literario, se ofrece un retrato de la sociedad a través de la descripción de seres cotidianos y de la observación de costumbres. Se basa en la realidad, pero no pretende ser una representación exacta de la misma. El realismo en la literatura infantil y juvenil española muestra en sus mejores obras el dibujo acertado de épocas y ambientes y una acentuación de la agudeza psicológica en el retrato de los personajes y en el uso de la perspectiva del niño y del joven en su proceso de descubrimiento y de maduración. En esta tendencia, como en la de la fantasía, se crean cuentos para los primeros lectores, pero el género por antonomasia es la novela corta dirigida a los lectores ya iniciados, a los adolescentes y a los jóvenes.

En nuestra tipología definimos corrientes temáticas, por su gran relevancia en el relato realista, y «subgéneros» literarios muy concretos que tienen una especial raigambre. Diferenciamos las siguientes corrientes:

 

  • Realismo Psicológico y Familiar: abordan los muchos temas de la construcción de la personalidad infantil, el camino de la maduración, las relaciones interpersonales, entre iguales y familiares. Narraciones donde el niño y su problemática vital es protagonista o narraciones vinculadas al entorno escolar y familiar y sus múltiples relaciones. Se la denomina también «psicoliteratura». Aborda los conflictos del niño en un intento de ayudarle en su proceso de crecimiento y de búsqueda de la autonomía personal. Presentamos ejemplos de autores y obras basados en diferentes temas:

 

– Los celos: El niño que tenía mucho hermano de Andreu Martín

-El miedo: ¡¡¡Papááá…!!! de Carles Cano, con ilustraciones de Paco Jiménez y Mi amigo el miedo de Antonio Fernández, ilustraciones de Rubén Garrido.

– El fracaso escolar: Sopaboba de Fernando Alonso.

– la transgresión de las normas: Lily, libertad de Gonzalo Moure.

-El descubrimiento de las ventajas y desventajas de la vida social: Memorias de una gallina de Concha López Narváez.

– Las relaciones familiares y de pandilla, la vida cotidiana: Algunos niños, tres perros y más cosas de Juan Farias, Las cosas del abuelo de José Antonio del Cañizo y Manolito Gafotas de Elvira Lindo.

– La transición de la adolescencia a la vida adulta: Yo Robinson Sánchez habiendo naufragado de Eliacer Cansino y Aparición del eterno femenino de Álvaro Pombo. Y otros temas muy vigentes en toda la literatura europea como la timidez, las diferencias personales, la conquista de la afirmación personal, etc.

 

 

  • Realismo Social y Crítico: pretende reflejar y denunciar los problemas de la sociedad desde una óptica realista, buscando la reflexión del niño sobre los mismos y dejando libertad para que sea él quien saque sus propias conclusiones. Desde posiciones humanistas y renovadoras, se defiende la transformación de los valores de la sociedad a través de la crítica abierta o la sugerencia, y también mediante la fantasía, el humor, los símbolos, etc. En ocasiones, se estimula en el lector el uso de la imaginación como instrumento crítico para interpretar la realidad y para modificarla en un sentido más justo y humano. En esta corriente no siempre se supera el didactismo o una visión demasiado simplista, pero también existen obras de calidad.

Podemos destacar algunas líneas temáticas que ejemplificaremos con algunas muestras seleccionadas:

 

– Antiautoritaria: Un abrigo crecedero de Margarita Menéndez.

– Abuso de nuevas tecnologías: El niño que vivía en las estrellas de Sierra y Fabra.

– Ecologista: ¡A la mierda la bicicleta! de Gonzalo Moure.

– Pacifista: Arde el mar de Gabriel Janer Manila.

– Denuncia de injusticias y conflictos sociales: marginación social: Cucho de José Luis Olaizola y Los niños del mar Jaume Escala, ilustraciones de Carme Solé; contra el racismo y la xenofobia: Romaníes de Marta Osorio.

 

 

  • Relato Humorístico: utiliza el humor como valor en sí mismo y también como una óptica distanciadora muy adecuada para el tratamiento de todo tipo de problemas personales y familiares con el receptor infantil. También abundan la distorsión, desmitificación y caricatura de los cuentos clásicos, en el estilo consagrado por el británico Roald Dahl. Una de indios y otras historias de Miquel Obiols, La malvada infantina y otros cuentos de Carmen Santonja.

En esta corriente del humor podríamos distinguir una subcorriente lúdica y de experimentación caracterizada porque en ella los autores se apoyan en el juego y la novedad de las formas y una amplia gama de originales relaciones entre texto e imagen. Se transgreden las normas de la narrativa realista, los libros se ofrecen como juguetes y, sin renunciar al sentido, los personajes y las situaciones cotidianas se transforman en algo extraordinario y lleno de sugerencias: El caballo fantástico de Alfonso Ruano.

 

 

  • Relato de Aventuras: el género de aventuras tiene rasgos característicos de situación: peripecias arriesgadas, viajes de exploración en ambientes hostiles, ambientes exóticos, movimiento continuo, etc. Según el escritor español J. M. Gisbert: el protagonista de la verdadera Aventura no es aquel que trata de salir bien librado de un cúmulo de adversidades y peligros, sino el buscador deliberado de circunstancias excepcionales que exigirán lo mejor de sí mismo -y no sólo destreza corporal o valor-, que lo obligarán al crecimiento y a su transformación como individuo. La Aventura que se emprende es, en realidad, una disculpa para presentarnos lo que de verdad importa: una experiencia para enriquecer interiormente al héroe y hacerle más sabio. Y el filósofo Fernando Savater añade: en el concepto de Aventura son esenciales la iniciación ética y el ámbito temporal de su desarrollo. Éste es precisamente el tiempo lleno, aquel en el que todas las potencias del ser están lanzadas a su máxima expansión, es decir, a la transformación y el engrandecimiento del héroe. Junto a la constante reedición de los grandes clásicos de la novela de aventuras: Robert Louis Stevenson: La isla del tesoro, Jonathan Swift: Los viajes de Gulliver, la extensa producción de Julio Verne, etc., son muestra de literatos españoles de la aventura los siguientes autores y obras: El tesoro del capitán Nemo de Paco Climent: El talismán del Adriático de J. M. Gisbert y El viaje de nunca acabar de Pacheco y García Sánchez.

 

  • Novela Histórica: situada en el pasado, la ficción novelesca presenta una reconstrucción verosímil de un período de la historia. Son muestras: las trilogías Crónicas de Media Tarde: Años difíciles, El barco de los peregrinos y El guardián del silencio de Juan Farias y la de Antonio Martínez Menchén: Fosco, El despertar de Tina y Fin de trayecto, junto a ¡Canalla, traidor, morirás! de José Antonio del Cañizo, quienes abordan desde la posición de los vencidos y con gran sensibilidad, temas silenciados y durante años considerados como impropios de este público, cuales son la guerra civil de 1936-39, la dura posguerra, el exilio, los maquis y la emigración campesina hacia las ciudades. La tierra del sol y la luna de Concha López Narváez, relata la expulsión de los moriscos de Granada y la trilogía Crónicas mestizas: El oro de los sueños, La tierra del tiempo perdido y Las lágrimas del sol de José María Merino, componen el cuadro de las miserias y grandezas de la conquista y colonización española de América.

 

 

  • Novela Policiaca y de Misterio: la intriga, el misterio, el crimen, la investigación, la alteración del orden cotidiano, el miedo… son ingredientes que atraen al lector. En estas novelas es muy importante el juego entre el narrador y el receptor. El lector sabe que el autor le proporcionará una serie de pistas (algunas de ellas falsas) para dar con la solución del misterioso caso. La intriga es siempre el ingrediente más apasionante y no siempre existe una explicación lógica para los hechos.

 

El misterio Velásquez de Eliacer Cansino. Esta novela, Premio Lazarillo 1997, construye un relato apasionante basado en las confesiones de Nicolás Pertusato, Nicolasillo, el paje enano que aparece retratado con un pie sobre el perro mastín en el famoso cuadro de «Las Meninas» de Velázquez. El joven evoca su azarosa vida, la lucha por mantener su dignidad, su enigmática relación con Velázquez y la difícil y misteriosa empresa que ha de acometer en favor del célebre pintor.

Otras novelas de gran éxito entre el público juvenil: El zulo de Fernando Lalana, Los armarios negros de Joan Manuel Gisbert y Flanagan de Andreu Martín y Jaume Rivera.

Al lado de estas grandes tendencias y corrientes y de los autores y obras seleccionados, a modo de ejemplos, hay también otros autores e ilustradores importantes y obras espléndidas difíciles de clasificar que no puedo mencionar aquí por falta de espacio. Y junto a ellos, encontramos montañas de títulos perfectamente desechables por su mediocre o mala calidad. Como ocurre en la literatura de adultos, como sucede en todos los países del mundo.

 

Estamos todavía lejos de la completa dignificación de la literatura infantil y juvenil, pero no cabe duda de que se han realizado importantes avances en el género en todo el ámbito europeo. También en España. A favor del niño lector y de su construcción como persona, debemos seguir en el camino de la crítica rigurosa a la creación que se le ofrece y de la investigación más intensa para indagar en las claves de su recepción.

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